Escribir una historia familiar

Escribir una historia familiar

No hace falta ser escritor para conservar la historia de una familia.

Escribe como se lo contarías a un hijo, un nieto o un amigo.

Utiliza un lenguaje natural.

No busques escribir perfecto.

Busca escribir auténtico.

A menudo basta con responder a preguntas muy sencillas:

  • ¿Qué ocurrió?
  • ¿Quién estaba allí?
  • ¿Por qué era importante?
  • ¿Qué recuerdas con más cariño?
  • ¿Qué pasó después?

Las pequeñas historias suelen ser las que mejor sobreviven al paso del tiempo.

Dentro de unos años, esos detalles cotidianos serán precisamente los más difíciles de recordar.

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