¿Qué merece la pena guardar?
¿Qué merece la pena guardar?
Es fácil pensar que solo merecen la pena los grandes acontecimientos.
Pero la historia de una familia también está hecha de momentos cotidianos.
Puedes guardar recuerdos como:
- Viajes y vacaciones.
- Cumpleaños y celebraciones.
- Bodas y nacimientos.
- Tradiciones familiares.
- Recetas heredadas.
- Historias de los abuelos.
- Conversaciones que nunca quieres olvidar.
- Anécdotas divertidas.
- Cartas.
- Costumbres que hoy parecen normales.
Pregúntate una cosa.
Si dentro de cincuenta años alguien quisiera entender cómo era vuestra familia, ¿qué te gustaría que encontrara?
Normalmente, esa es la respuesta.
No hace falta guardar todo.
Solo aquello que merece ser recordado.